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El riesgo de sufrir un infarto se eleva con las bajas temperaturas

La enfermedad coronaria es la enfermedad del corazón provocada por la disfunción de las arterias que lo nutren y puede manifestarse como angina de pecho, o súbitamente como infarto de miocardio. Recientes investigaciones indican que, en tiempos de bajas temperaturas, deben incrementarse los recaudos para prevenir esta afección.

Existen varios factores que aumentan el riesgo a desarrollar enfermedad cardiovascular, como los niveles elevados de colesterol, triglicéridos y otras sustancias grasas en la sangre, la presión arterial, el ácido úrico en la sangre, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo y el estrés crónico. Afortunadamente, la mayoría de estos factores pueden ser modificados adquiriendo hábitos de vida saludables.

Asimismo, otras situaciones pueden contribuir a que las afecciones coronarias tengan mayor incidencia y complicaciones en las épocas más frías del año.
Recientemente un estudio realizado por científicos del London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM) y publicado en la revista especializada British Medical Journal, concluyó que la reducción de un grado centígrado en la temperatura media diaria estaba asociada a un incremento acumulado del 2% en el riesgo de ataque al corazón. ¿La razón? Según este grupo de cardiólogos, uno de los argumentos que podrían explicar esa relación es que los eventos cardiovasculares durante los días de invierno no sólo son consecuencia directa del descenso de la temperatura, sino que se deben, especialmente, a las infecciones del tracto respiratorio cuya prevalencia aumenta en estos días y cuyos efectos van muy asociados al agravamiento de la insuficiencia cardíaca, eventos isquémicos, u otras enfermedades del corazón.

La prevalencia de enfermedades cardiovasculares aumenta en un 20%, mientras que las enfermedades coronarias lo hacen en un 10% en las estaciones más frías debido a las bajas temperaturas según advierte la Fundación Española del Corazón (FEC). Asímismo, recuerdan que el frío puede perjudicar más a las personas de edad avanzada o a quienes sufren de diabetes, hipertensión o ya padecen alguna enfermedad cardiovascular.
“El incremento de la presión arterial y el colesterol, junto con una vasoconstricción de las arterias coronarias y de los vasos del cerebro provocada por el frío, puede desencadenar un infarto, dependiendo de la zona obstruida”, asegura el doctor Alejandro Berenguel Senén, miembro de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardíaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). 

¡TOMAR PRECAUCIONES! Por todo ello, se aconseja a aquellos que padecen algún tipo de cardiopatía que tomen las precauciones posibles durante esta época del año: vacunarse contra la gripe en otoño y contra el neumococo cuando tienen indicación, tomar la medicación correctamente, abrigarse bien al salir a la calle y no tener excesos en la dieta ni fumar; ayuda notablemente.

 

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